El departamento del Cauca fue tal vez uno de los mas afectados con el para armado, desde tempranas horas del día se produjeron actos violentos en la vía Panamericana, la misma que conduce de Cali con el sur del país.
Un Camión de transportes de alimentos fue incinerado a la altura del peaje de Tunía, también fueron dejados varios cilindros bombas, en este mismo sitio, también se reportaron que varios hombres encapuchados, con uniforme militar y distintivos de esa guerrilla tomaron el control de varias vías en ese departamento.
Por otra parte, en Cali, fue suspendida desde la terminal de transportes el envío de buses hacia el sur del país por el temor de represalias contra los conductores, afectando a más de 10.000 personas informaron desde el centro de movilidad.
También y para prever cualquier situación que alterara el orden público en la capital vallecaucana fue instalado el puesto de mando unificado (PMU) con participación de las fuerzas militares, desde donde se monitoreó toda la ciudad además de las principales vías.
Gracias a esto se logró neutralizar a tiempo una caleta con artefactos explosivos artesanales, y que según inteligencia iban a ser utilizados para atentar contra la estación de Policía del barrio Decepaz, al norte de la ciudad, en el departamento del Valle del Cauca se registró normalidad tanto en las carreteras como en los municipios.